De estudiante universitario a Software Engineer en Cabify [Caso de Éxito]

Autor: | Última modificación: 16 de septiembre de 2022 | Tiempo de Lectura: 5 minutos

De KeepCoding salen en cada edición grandes alumnos que no tardan en convertirse en grandes profesionales. En este caso de éxito, el foco está en Pere Picó Muntanter, un amante del código oriundo de Palma de Mallorca, donde sigue residiendo.

Pere aún no había terminado la carrera de ingeniería informática cuando se decidió a cursar el Desarrollo Web Full Stack Bootcamp, una decisión que le abrió las puertas del mundo laboral mucho más rápido y en mejores condiciones. En poco más de 3 años, pasó de estudiante universitario a Software Engineer en Cabify.

Para dar a conocer mejor la historia de Pere, la exponemos en esta entrevista.

¿Cuándo entraste en el mundillo de la programación?

Mi primer contacto con la programación fue en la universidad, con la asignatura Introducción a la programación, donde vimos como chapurrear un poco de Java. Y de ahí ya cuesta abajo y sin frenos.

Cuéntanos un poco sobre tu experiencia laboral.

Cursé la sexta edición del bootcamp web, en 2018. En ese momento, estaba en segundo de carrera y no había tenido ninguna experiencia laboral relacionada con el software. Al acabar el bootcamp, entré en Logitravel como desarrollador junior. Trabajé allí hasta que empezó el confinamiento, momento en el que entré a trabajar de desarrollador backend en una consultora pequeñita.

Al año y poco, decidí que quería un cambio profesional y pasé a formar parte de una start up como CTO, hasta marzo del año pasado. Ahí fue cuando me contactó Cabify para ofrecerme un puesto y, actualmente, estoy trabajando de Software Engineer en Cabify.

¿A qué te dedicabas laboralmente antes de hacer el Bootcamp?

Había trabajado de operador de central receptora de alarmas. Es decir, era uno de los operadores que gestionan las alarmas que suenan en los locales y las viviendas particulares.

¿Por qué decidiste renovar tu perfil profesional en el desarrollo web?

Me di cuenta de que el contenido que se enseña en la universidad está, por un lado, muy orientado a la teoría con poca aplicación práctica y, por otro lado, bastante desfasado. Los compañeros que terminan el grado de ingeniería informática no salen preparados para afrontar el mundo laboral. Por tanto, tomé la decisión de darle a mi perfil un vuelco más hands on, más próximo a las tecnologías y prácticas que se usan en el mundo laboral.

¿Qué te llevó a escoger el Bootcamp Web de KeepCoding?

Me convencieron unos cuantos puntos clave. El primero, que Keepcoding se trata de una escuela per se y eso da confianza. En segundo lugar, el prebootcamp: los meses entre la fecha de matriculación y la fecha de inicio están dedicados a poner al nivel a los bootcampers. Eso me quitó la mayor parte de la inseguridad de no dar el nivel.

En tercer lugar, las clases no son grabadas, sino que son en directo y de la mano de instructores. Si el bootcamp hubiese sido un curso grabado, seguramente me hubiera decantado por otra cosa.

¿Qué tal fue tu experiencia en el Bootcamp?

Muy intenso, pero muy gratificante. Por un lado, por la gente; la VI edición del bootcamp web tuvo lugar al mismo tiempo que el bootcamp mobile y ambos squads estaban llenos de gente muy buena. Por otro lado, el volumen de conocimiento que se nos brindó realmente me transmitió la sensación de salir muy preparado al mundo real.

¿Cuál fue tu mayor reto dentro del Bootcamp?

Cursé el bootcamp al mismo tiempo que estaba matriculado en la universidad a tiempo completo. Esto se tradujo en ir a clase de 8h de la mañana a 17h de la tarde, para después conectarme desde las 20h hasta las 00h para ver las clases con el instructor. Además de sacar el tiempo para los proyectos (tanto de los módulos del bootcamp, como los de la universidad). Puedo decir que acabé el curso sacando buenas notas en ambos sitios. Fue duro, pero muy gratificante.

¿Crees que esta formación te ha proporcionado un cambio relevante en tu vida laboral?

Absolutamente. Para empezar, como he dicho, cursé el bootcamp al mismo tiempo que segundo de carrera. En circunstancias comunes, si no tienes al menos tercero de carrera terminado te puedes olvidar de entrar al mundo laboral; por tanto, el bootcamp me abrió las puertas al mundo laboral mucho antes de lo previsto. Además, me di cuenta de que me podía desenvolver mucho mejor que los junior que sí tenían la carrera terminada.

Tampoco creo que hubiera tenido la oportunidad de ser CTO de una start up a los 24 años si no hubiera partido con esa ventaja. Aunque para ser justos, el software me apasiona y nunca he parado de formarme. Si después del bootcamp hubiera parado de aprender, probablemente me habría quedado obsoleto.

Finalmente, he entrado a formar parte de uno de los cuerpos técnicos de más nivel del país, como es el de Cabify, y aunque ha llovido desde que hice el bootcamp, ese empujoncito inicial sumado a la fortaleza mental que me dio también han tenido un papel muy influyente.

¿Qué gran objetivo quieres conseguir ahora?

Escribir buen software me ha abierto muchas puertas y me ha facilitado muchas cosas. Aunque estoy muy lejos de ser un Yoda del código, es mi deseo compartir lo que he aprendido en el camino con aquellas personas que estén empezando. Tanto para que su camino sea más fácil, como para que su código sea mejor. Porque un gran poder conlleva una gran responsabilidad y escribir código es lo más cercano a tener superpoderes.

Ese objetivo se materializa de dos formas: por un lado, influir en mis compañeros de equipo, motivándolos a escribir código más limpio y, por otro, me encantaría entrar en la docencia. En mi opinión, los desarrolladores empiezan a depender mucho de frameworks y herramientas, y creo que se debería fomentar el saber escribir buen código.

¿Notas una mejora sustancial de sueldos si comparas lo que cobras ahora y lo que cobrabas antes de hacer el Bootcamp o de dedicarte a la programación?

Totalmente. Sin entrar en detalles, mi sueldo se ha multiplicado por un factor de x2.4 desde que entré en el mundo laboral (en unos 3 años).

Y con independencia del sueldo, ¿crees que ahora tienes muchas más oportunidades laborales que antes?

Definitivamente sí. Además, al haber estado en el papel de recruiter, también he podido ver que cada vez se les da más importancia a los bootcamps.

Déjanos un consejo para quien se esté planteando entrar en este mundillo.

Que no se desanimen y que se esfuercen mucho. Se le da mucha coba al hecho de que el mercado del software sigue al alza, a pesar de las circunstancias que nos rodean, pero lo que no se comenta tanto es que la demanda es de desarrolladores buenos. Se ha dejado creer a la gente que viendo un tutorial de YouTube van a aterrizar en un trabajo de 50k al año, cuando no es así. Por suerte, el bootcamp es un gran inicio y no tendrán problemas para entrar en el mundo laboral e, incluso, para encontrar ofertas muy buenas si exprimen la experiencia al máximo.

Puedes conocer más acerca de la trayectoria laboral de Pere y de cómo pasó de estudiante universitario a Software Engineer en su perfil de LinkedIn.

La experiencia de Pere es un claro ejemplo de que un bootcamp puede ser un gran complemento de los estudios universitarios, una forma de profundizar en un área tecnológica y aprender de manera mucho más práctica.

Con esfuerzo, pasión y dedicación, este caso de éxito está alcanzando todos sus objetivos laborales. Si tu también quieres entrar en este sector, no puedes perderte nuestros bootcamps en programación y tecnología. ¡Te formarás con los mejores profesionales en muy pocos meses!

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