La historia del hacking

Autor: | Última modificación: 25 de mayo de 2022 | Tiempo de Lectura: 4 minutos
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La historia del hacking ha tenido un gran impacto en el mundo moderno. Actualmente, los hackers éticos forman parte del mundo laboral; sin embargo, no siempre fue así, pues primero tuvieron que pasar por el estigma del cibercrimen.

Rechazados dentro del mundo cibernético que ellos mismos crearon, los hackers o piratas informáticos fueron sinónimo de ciberdelincuentes en sus primeras décadas de existencia. Ahora, son indispensables para la ciberseguridad y el desarrollo de nuevas tecnologías. En este post, te contamos la historia del hacking y cómo pasó del estigma a la reivindicación.

Los inicios de la historia del hacking

Un hacker es todo aquel que constantemente busca conocimientos sobre un elemento o proceso, con el fin de encontrarle nuevas funciones, modificarlo, mejorarlo o, sencillamente, conocerlo. El hacking es una actividad que nace de la naturaleza curiosa e ingeniosa del ser humano.

Phreaking

El principal antecesor de la historia del hacking fue el phreaking o la manipulación de teléfonos. Las telecomunicaciones fueron el primer escenario que daría origen a toda una nueva área de conocimientos. El pionero de esta práctica fue John Draper, también conocido como el Capitán Crunch, quien descubrió la forma de realizar llamadas gratis en cualquier teléfono público.

La historia del hacking quedó marcada por el descubrimiento del Capitán Crunch, quien pasó cuatro meses en prisión por sus experimentos, aunque nunca los usó para cometer delitos.

No obstante, Draper logró inspirar a otros, como a Steve Wozniak, pionero del hacking y cofundador de Apple. Este se interesó por saberlo todo sobre las nuevas tecnologías, lo que derivó en el desarrollo de los primeros ordenadores de Apple y los nuevos cimientos del hacking cibernético.

El «Homebrew Computer Club»

Pocos clubes han cambiado el rumbo de la historia del hacking como el Homebrew Computer Club o Club de Computación Casera. Este grupo de hackers se formó en Silicon Valley en 1975, unidos por el placer de la exploración de la tecnología. Este club experimentó con los primeros ordenadores personales, como el Altair 8800, al que en pocas horas pudieron programar para cantar la canción Daisy Bell.

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Las motivaciones prácticas de este grupo eran algo secundario, su misión principal era divertirse. Sin embargo, sus hallazgos marcaron el desarrollo de la computación actual, pues fueron capaces de desarrollar música, gráficos, juegos y, de este modo, las bases de los mayores avances de la informática.

En 1976, Bill Gates escribió una dura carta dirigida al club. En ella, les reclamó por, supuestamente, robar la tecnología con la que estaban experimentando. Diez años más tarde, en 1986, el club se disolvió, debido a que los emprendimientos de sus miembros cobraron más importancia que las reuniones. Apple y otras 23 empresas de tecnología surgieron de aquel legendario club.

El estigma del cibercrimen

Con el paso del tiempo, el desarrollo hizo que la tecnología se convirtiese en parte de la vida y los piratas informáticos dejaron de ser bien recibidos en los sistemas. El hacking pasó a ser un asunto de interés para el FBI, que el 15 de febrero de 1995 llevó a cabo el histórico arresto del que denominaron «el hacker más buscado del ciberespacio», Kevin Mitnick.

Kevin Mitnick

Este es uno de los nombres más famosos de la historia del hacking. Mitnick representó a una generación de hackers influenciada por el phreaking y el Club de la Computación Casera.

Debido a su intensa curiosidad, Mitnick fue arrestado en más de una ocasión. Por primera vez, cuando tenía 17 años, por haberse infiltrado en los cuarteles generales de una gran empresa de telecomunicaciones para leer sus manuales técnicos.

Mitnick sentía pasión por infiltrarse en los sistemas y descubrió todo tipo de herramientas. Entre ellas, la ingeniería social, una estrategia que no requiere conocimientos técnicos, sino la habilidad de influenciar a otros para acceder a algún dispositivo o información.

Mitnick desarrolló los cuatro principios de la ingeniería social:

  • Todos queremos ayudar.
  • El primer paso es siempre confiar en el otro.
  • No nos gusta decir «no».
  • A todos nos gusta que nos alaben.

Mitnick pasó 5 años en prisión, en los que estuvo 8 meses en una celda de aislamiento por el miedo del Estado a sus habilidades. Quedó en libertad al demostrar que su actividad no buscaba perjudicar a otros. Actualmente, trabaja en el ámbito de la ciberseguridad, una prueba del campo de acción que tienen los hackers en el mundo laboral.

El hacking en la actualidad

De acuerdo con la historia del hacking, el mundo tardó en darse cuenta de que no todos los hackers son de sombrero negro. Es decir, practicar el hacking cibernético no es sinónimo de ser un ciberdelincuente. Cada vez más, el hacking ético se abre paso en el mundo empresarial, pues casi todas las compañías cuentan con sistemas informáticos que proteger.

Actualmente, los hackers de sombrero blanco pueden simular ataques a compañías, bajo su consentimiento, con el fin de reportar posibles fallos y vulnerabilidades. El hacking está perdiendo su estigma y la sociedad lo está aprovechando.

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